Cómo convertir CSV a JSON sin instalar nada
Guía práctica para pasar datos entre CSV y JSON desde el navegador: diferencias, ejemplos, casos reales y los detalles que suelen causar errores.
CSV y JSON: dos formas de guardar datos
CSV (valores separados por comas) y JSON son los dos formatos de datos más habituales en el trabajo diario, y a menudo hay que pasar de uno a otro. Un CSV es una tabla de texto: cada línea es una fila y los valores se separan con comas. JSON, en cambio, representa estructuras con objetos y listas, y puede anidar información.
Los dos conviven porque cada uno resuelve un problema distinto. Las hojas de cálculo, las bases de datos y las herramientas de análisis exportan CSV con facilidad. Las APIs web y los frameworks de JavaScript trabajan con JSON. Cuando necesitas llevar datos de un mundo al otro, hace falta un conversor que no te obligue a escribir un programa para una tarea de un minuto.
Diferencias que debes tener presentes
Antes de convertir, conviene entender qué se gana y qué se pierde en el camino:
| Característica | CSV | JSON |
|---|---|---|
| Estructura | Plana: filas y columnas | Jerárquica: objetos y listas anidados |
| Tipos de dato | Todo es texto | Texto, número, booleano, nulo, lista y objeto |
| Tamaño | Compacto para tablas | Más largo, porque repite los nombres de campo |
| Legibilidad humana | Muy buena en una hoja de cálculo | Muy buena con sangría |
| Uso típico | Exportaciones, informes, importaciones masivas | APIs, configuración, intercambio entre aplicaciones |
La consecuencia práctica más importante es la de los tipos. En un CSV, 30 es simplemente el texto «30». Al pasar a JSON no hay forma segura de saber si debe ser un número, una cadena o un código postal que empieza por cero. Por eso la conversión debe ser predecible, y lo es: todos los valores se conservan como texto.
Cómo convertir CSV a JSON con Fluxom
El conversor CSV → JSON interpreta la primera línea como la cabecera: los nombres de las columnas se convierten en las claves de cada objeto. El resto de las líneas son los registros. El proceso es:
- Pega el contenido CSV en el campo de entrada.
- Pulsa Convertir.
- Copia el resultado con el botón Copiar.
Con este CSV de ejemplo:
nombre,edad,ciudad
Ana,30,Madrid
Luis,25,"Valencia, España"
Marta,41,"Calle ""Mayor"", 5"La herramienta devuelve:
[
{
"nombre": "Ana",
"edad": "30",
"ciudad": "Madrid"
},
{
"nombre": "Luis",
"edad": "25",
"ciudad": "Valencia, España"
},
{
"nombre": "Marta",
"edad": "41",
"ciudad": "Calle \"Mayor\", 5"
}
]Fíjate en dos detalles. Primero, los campos entre comillas se interpretan bien: la coma de «Valencia, España» no separa columnas, y las comillas dobles duplicadas ("") se convierten en una comilla literal. Segundo, la edad aparece como "30", es decir, como texto, tal como se explicó antes.
Cómo convertir JSON a CSV
El camino inverso lo cubre JSON → CSV. La entrada debe ser un array de objetos. La herramienta recoge todas las claves que aparecen en cualquier objeto, las usa como cabecera y escribe una fila por objeto. Si un registro no tiene una clave, deja la celda vacía.
Un ejemplo con un campo anidado:
[
{"producto": "Teclado", "precio": 49.9, "etiquetas": ["usb", "negro"]},
{"producto": "Ratón", "precio": 19}
]produce este CSV:
producto,precio,etiquetas
Teclado,49.9,"[""usb"",""negro""]"
Ratón,19,Los valores anidados, como la lista de etiquetas, se guardan como texto JSON dentro de la celda, con las comillas protegidas. Es una solución razonable, aunque si necesitas una columna por etiqueta tendrás que aplanar los datos antes. Los campos que contienen comas, comillas o saltos de línea se rodean de comillas automáticamente, para que cualquier hoja de cálculo pueda abrirlos sin problemas.
Casos reales donde ahorra tiempo
Estas son situaciones frecuentes en las que una conversión rápida marca la diferencia:
- Datos de prueba. Un compañero de producto te pasa una hoja con cien productos. La conviertes a JSON y ya tienes un archivo para tu entorno de desarrollo o para simular una API.
- Informes para negocio. Una API te devuelve una lista de pedidos en JSON y administración la necesita en una hoja de cálculo. La pasas a CSV y la abres con doble clic.
- Migraciones. Antes de importar una lista de usuarios a otro sistema, comprueba que la estructura es la esperada convirtiendo una muestra.
- Depuración. Comparar dos exportaciones es más fácil cuando ambas están en el mismo formato.
Si el resultado va a una API o a un archivo de configuración, pásalo por el JSON Validator para confirmar que es correcto antes de usarlo.
Detalles que suelen dar problemas
La mayoría de los fallos al convertir se repiten, y casi todos tienen arreglo rápido:
- Separador distinto. El conversor espera comas. Si tu hoja de cálculo exporta con punto y coma, algo habitual en configuraciones regionales españolas, sustituye los separadores por comas antes de pegar, o exporta de nuevo eligiendo la coma.
- Primera línea sin cabecera. La herramienta siempre trata la primera fila como nombres de campo. Si no tienes cabecera, añádela.
- Codificación. Si ves caracteres extraños en acentos y eñes, vuelve a exportar el archivo en UTF-8.
- Líneas vacías al final. Se ignoran, así que no generan registros fantasma.
- Números como texto. Si necesitas números reales, conviértelos después en tu código.
Un pequeño ejemplo de ese último paso en JavaScript:
const datos = JSON.parse(textoJson).map((fila) => ({
...fila,
edad: Number(fila.edad),
}));Buenas prácticas para trabajar con datos tabulares
Para evitar sorpresas, mantén las cabeceras sin espacios ni acentos si el archivo va a pasar por varios sistemas, usa siempre el mismo formato de fecha, preferiblemente ISO (2026-10-04), y conserva el original antes de transformarlo. Cuando el volumen sea grande, de miles de filas, es más cómodo automatizar la conversión con un script, pero para cualquier tarea puntual un conversor en el navegador es suficiente y más rápido de abrir.
Todo el proceso se ejecuta en tu navegador, así que tus datos no salen de tu equipo durante la conversión. Con las dos herramientas, CSV → JSON y JSON → CSV, tienes cubierto el puente entre tus hojas de cálculo y tus aplicaciones.
Convierte tus datos en segundos
Pega el CSV o el JSON, elige la dirección de la conversión y copia el resultado.